La noche de los Gotham. Entrevista con Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu (Charlie Rose, traducción de Manuel Arbolí)

(Cultura)

Rose: Hablemos de Niños del hombre. Alfonso, dices que te gustan las tomas largas. ¿Como de cuántos minutos? ¿Como quince?

Cuarón: Hay varias tomas largas. La más larga quizá sea de nueve minutos.

Rose: Pongamos que nueve minutos. ¿Nunca les has dicho cómo lo hiciste?

Cuarón: No. Lo planeamos Emmanuel Lubezki –el director de fotografía– y yo. Nos pareció que, aunque la cámara fuera mucho más grande, y también el valor de la producción, el enfoque tenía que ser el mismo que el de Y tu mamá también. Esto significa que los personajes son tan importantes como el contexto social. No se hacen close-ups, porque no se quiere favorecer a un personaje respecto del contexto. Por eso uno filma a cierta distancia, o bien el personaje se mezcla con el ambiente. Y uno no edita para buscar un efecto, sino que lo que uno trata de hacer es crear el momento de verosimilitud en el que la cámara está registrando un instante verdadero. Luego Lubezki, “el Chivo”, me prometió que no íbamos a revelar cómo hicimos las tomas, porque eso sería eliminar la veracidad que intentábamos imprimirle a la película. Si uno, de golpe, se muestra interesado en cómo se hizo, entonces te estás distrayendo de la verosimilitud.

González Iñárritu: No hace falta que diga el secreto, cualquier noche se emborracha y lo suelta. De todos modos ya lo sé.

Del Toro: Éste es el problema con los mexicanos.

González Iñárritu: ¿Quieres ver cómo les digo a todos los que nos están viendo cuál es el secreto?

Del Toro: A la salida lo ponemos a beber.

Rose: Y seguro lo vas a averiguar… Pero esta amistad se extiende a través de todo su trabajo. Ustedes se conocen, comentan lo que hace cada uno y se ayudan mutuamente.

González Iñárritu: Incluso inter-
cambiamos esposas…

Rose: ¿En las buenas y en las malas?

Del Toro: Sí, hemos tenido ambas cosas. Y una cosa que compartimos, que resulta curiosa y etérea, es que vivimos una especie de extraño exilio. Yo dejé México en 1997 porque secuestraron a mi padre.

Rose: Sí, ya lo sé.

Del Toro: Mejor dicho, en el 98. Mi padre fue secuestrado, y Alejandro acabó viviendo en el área de Los Ángeles y luego Alfonso se fue a Italia, a Londres y todo lo demás. Y en cierto modo, también esto lo compartimos. Tenemos casas en México, pero no vivimos allí.

Rose: Y tú estás en Italia…

Cuarón: Entre Italia y Londres.

González Iñárritu: Yo estoy en Los Ángeles, pero pienso que lo que Guillermo estaba diciendo es cierto. Creo que compartimos esa angustia que produce estar fuera del país, pero al mismo tiempo esa perspectiva que se obtiene de estar fuera y de verte a ti mismo, a tu país, y entenderte a ti mismo a través de los demás. Y pienso, en lo que se refiere a nuestras películas, que las tres muestran que somos gente de clase media. Y algo que se deduce de los temas que exploramos en nuestras películas es que somos padres. Tenemos hijos. Las tres películas vienen del impulso de nuestros hijos y el temor de que su fragilidad…

Rose: Los niños son cruciales en cada una de las películas. ¿Es eso lo que quieres decir?

Del Toro: O su falta…

Rose: Se dice de todos ustedes que tratan más sobre temas que sobre personajes.

González Iñárritu: A veces las historias sólo son justificación para colgarles los temas que uno quiere explorar, y el cine tiene la capacidad de, a través de las imágenes, explorar diferentes emociones sin ir a cosas muy específicas.

Del Toro: Creo que éste es un muy buen punto: valorar la emoción. Pienso que el modo como la gente normalmente habla de un personaje dramático es casi una forma heredada del teatro, y la película tiene la facultad no sólo de crear caramelo para los ojos, sino también proteína para los ojos.

Rose: Déjame ver tu cuaderno de apuntes. ¿Todo el tiempo cargas contigo un cuaderno de apuntes…?

Del Toro: Todo el tiempo.

Rose: ¿Y vas apuntando ideas?

Del Toro: Así es.

Rose: Si alguien encuentra este cuaderno puede recibir hasta ochocientos dólares… ¿No diste novecientos dólares por recuperarlo de un taxi?

Del Toro: Si te fijas, he añadido un número: “1,800” dólares.

Rose: Ahora dice mil ochocientos. Y lo perdiste. ¿Vieron esto? ¿Qué es esto? ¡Hay un montón de dibujos! ¿Qué es esto?

Del Toro: Es una precriatura elemental de Hellboy II. Llevo como la mitad.

Rose: ¿Puedo leerlo?

Del Toro: Claro.

Rose [leyendo]: “Una cosa como ésta, si la naturaleza no la hubiera puesto ahí, entonces tendría un propósito. Alguien lo hizo. Alguien la quiso allí. Hay cosas en el bosque que son más viejas, más raras y más malvadas que nosotros. Han estado aquí antes…” ¿De aquí es de donde proviene tu trabajo?

Del Toro: Sí, todo. Lo veo en alguna parte u otra, o a veces son anécdotas personales. Escucho a alguien que dice una frase y la anoto. Cuando veía el programa de Jerry Springer anotaba cosas increíbles.

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