La noche de los Gotham. Entrevista con Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu (3)
La noche de los Gotham. Entrevista con Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu (Charlie Rose, traducción de Manuel Arbolí)
Rose: ¿En qué son ustedes diferentes?
Del Toro: ¿Todos nosotros? Creo que en el estilo. En el estilo, desde luego.
Rose: Manejas mucha fantasía…
Del Toro: Sí, pero es divertido, porque cuándo éramos jóvenes y, literalmente, crecíamos, yo siempre decía: “Alfonso es magnífico en cosas de horror y fantasía.” Y salió con Sólo con tu pareja, que era una comedia de pastelazos. Luego hizo La princesita, que era mágica y hermosa. Es muy versátil. Pero yo siempre espero que haga algo de horror, porque lo hace muy bien.
Rose: ¿Y tú en qué eres diferente?
Del Toro: Creo que a mí me gusta que las películas sean casi como parábolas, pero al estilo de un cuento de hadas. Así que siempre estoy pensando en esos términos, y si no hay un monstruo en el guión no me presento a filmar. Tiene que haber un monstruo.
Rose: ¡Tiene que haber un monstruo!
Del Toro: Tengo lo que se podrían llamar ensoñaciones lúcidas, lo cual es otra forma de esquizofrenia. Por ejemplo, de niño, estando en la habitación de las visitas de la casa de mi abuela, a medianoche salía un fauno de detrás del armario, exactamente a la medianoche, cuando el reloj del campanario sonaba las doce. Primero le veía la mano, luego la cara y la pata de cabra. Y gritaba como loco. Esto ocurría cada noche, siempre que dormía en ese cuarto.
Rose: Y tú, Alejandro, ¿en qué piensas que eres diferente?
González Iñárritu: Soy un ingenuo. No: obsesivo. Pienso que mis tres películas son la misma película. Las tres se tratan de la realidad y exploran esa vulnerable y frágil relación entre padres e hijos. De eso tratan Amores perros y 21 gramos, lo mismo que Babel.
Rose: ¿Babel trata de niños?
González Iñárritu: Sobre padres e hijos. Pienso que las cuatro historias de Babel, aunque tengan poco comentario político o social –quiero decir en la escala global–, al final son cuatro historias íntimas acerca de padres e hijos. Las cuatro tocan el tema de una relación muy compleja, como la que de ordinario se tiene. Mi enfoque es más realista. Es en lo que estoy verdaderamente interesado ahora, o hasta ahora. Así, por ejemplo, no sé por qué ellos dos hacen lo que hacen aunque lo admiro, porque yo no tengo nada que ver con monstruos o fantasías. A veces en mis películas no hay lugar para fantaseos. Y me gustaría explorar ese campo, pero una cosa es lo que uno desearía hacer, y otra lo que puede hacer. Y ahí es en donde están mis habilidades. Ése es el mundo que, en realidad, yo quiero sondear.
Rose: Por tu reputación, ¿es fácil conseguir los actores que quieres? ¿Es gracias a tu reputación que te es fácil conseguir a los actores que quieres? Tuviste a Brad Pitt. Conseguiste a Cate Blanchett. También a Clive Owen…
González Iñárritu: Desde luego, el dinero ayuda, pero me parece que todo depende más bien de cómo te les acerques y de si ellos, en ese momento, están conectados con lo que tú quieres decir.
Rose: Pero ¿se debe al tipo de temas que tratas?
González Iñárritu: Tuve la confianza de Naomi Watts incluso dos meses antes de que viera el guión de 21 Gramos, porque pienso que, al cabo, para todos los que están en el cine, hacer películas es un acto de fe. A fin de cuentas, uno se está arrojando desde un acantilado. Y los actores, en especial, tienen que ponerse en manos del director. Es un asunto de confianza y, obviamente, si tu trabajo anterior puede reflejar algo con lo que se conecten y hay un respeto mutuo…
Rose: Alfonso: Harry Potter. ¿ Cómo fue hacer una película con un presupuesto así? ¿Cuál fue el presupuesto para Niños del hombre?
Cuarón: Entre setenta y ochenta [mi-
llones de dólares].
Rose: ¿Y el de Harry Potter fue…?
Cuarón: Como de doscientos.
Rose: ¿Cambió tu forma de ver la película el que tuvieras un presupuesto así?
Cuarón: El proceso es exactamente el mismo con mucho o con poco dinero. En películas como Harry Potter, uno tiene el elemento extra de los efectos ópticos y es como hacer dos películas al mismo tiempo, porque tienes que estar haciendo la película normal, dejando huecos que luego se llenarán con efectos visuales. Pero el proceso es exactamente el mismo desde el inicio. Niños del hombre, en términos de enfoque creativo, se parece a Harry Potter y a Y tu mamá también, que fue una película de dos y medio millones de dólares. Sólo se ve más complicado. Todo es cuestión de cómo lo hagas, cómo escenifiques el asunto con tus actores. Tengas el presupuesto que tengas, la escena va a ser como en Y tu mamá también, sólo que más larga y quizá tengas más elementos, por los efectos especiales y demás. Pero el enfoque es exactamente el mismo. No veo mucha diferencia entre películas pequeñas y grandes.
Rose: ¿Entonces vas y vienes?
Cuarón: Claro: creo que probablemente mi próxima película va a ser una producción diminuta en México.
Rose: ¿Sobre qué tema? ¿Niños?
Cuarón: Sí, tratará de niños. Trata de la familia en los años setenta en México.
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