La noche de los Gotham. Entrevista con Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu (Charlie Rose, traducción de Manuel Arbolí)

(Cultura)

Rose: Ahora bien, ¿compiten entre ustedes? Es decir, cuando se trata de premios, ¿se comportan como competidores o se apoyan?

Del Toro: No.

Cuarón: No creo. No.

Rose: ¿No hay ningún ego?

Del Toro: Nos ayudamos mutuamente para llegar a Cannes…

Rose: ¡Ah, claro, exactamente!

Cuarón: Y Alejandro renunció. Renunció a su nominación en México como Mejor Película Extranjera para el Óscar.

Del Toro: No la buscó.

Cuarón: No buscó la nominación para abrirle espacio a El laberinto.

Rose: ¿Y lo hiciste por qué…?

González Iñárritu: Porque hablamos y dijimos: ¿qué es lo que conviene? Puedo llevar esta película que está en idioma extranjero. Hablamos al respecto y llegamos a la conclusión de mantener la amistad, y quien sea mejor y tenga más éxito, que lo tenga.

Cuarón: Fuera cual fuera la película que se llevara la nominación…

Rose: Y claramente fue El laberinto…

Del Toro: En realidad uno nunca sabe. Lo que dijimos fue: la Academia en México hará lo que sea o lo que pueda, porque se trata de una decisión democrática en que se cuentan centenares de votos. Pero ya nos había ocurrido lo otro en el pasado: los votos se dividieron entre Y tu mamá también y El espinazo del diablo, y acabaron enviando una tercera película.

González Iñárritu: La ventaja para Guillermo sería que, como su película tuvo una distribución menor, sería vista por más gente si la nominaban al Óscar. Sería una oportunidad, ganara o no. Ampliaría las posibilidades de que la gente viera su película, y El laberinto lo necesitaba más que Babel o Niños del hombre. Así de simple.

Cuarón: Y para nosotros es como lo que está pasando con los premios Gotham. Es un premio para los tres. Así que, sencillamente, nos vamos de fiesta.

Del Toro: A emborracharnos.

Cuarón: ¿Juntos borrachos? ¡Imposible!

González Iñárritu: Y, al final, él confesará…

Del Toro: En serio, pienso que el signo de la verdadera amistad es perdonar el éxito.

Rose: ¿Olvidar o perdonar?

Del Toro: Perdonar el éxito. Cuando ganamos en Cannes nos sentimos tan felices… Y esto no es decir felices públicamente. Quiero decir que nos sentimos realmente felices. Estar en la primera exhibición de las películas de cada uno de nosotros…

González Iñárritu: Me escribió una carta bellísima, una carta de amor en los periódicos de México cuando Babel obtuvo un premio por el mejor director en Cannes. Pienso que no estamos compitiendo en ese sentido… Creo que es muy infantil. Las películas son muy diferentes. Es como un juego, pero al final no se puede competir en el arte.

Cuarón: Cuando uno cambia la envidia por admiración, es una liberación sorprendente. Es tan fácil, tan constructivo en muchos sentidos. Y también tiene que ver con nuestras personalidades. En lo personal, nunca me ha gustado competir, porque siempre pierdo.

Del Toro: ¡Lo dice el tipo que ha engrosado con más de ochocientos millones!

Rose: Exactamente. ¿No andas preocupado, o sí?

Del Toro: Yo me siento flaco, así que dejemos el asunto…

Cuarón: Alejandro es como el amigo que se saca los premios.

Del Toro: Curiosamente, nuestras primeras películas ganaron el mismo premio en Cannes. [En 1993, Cronos ganó el Premio Mercedes-Benz, otorgado a las películas exhibidas en la Semana de la Crítica. En 2000, Amores perros, obtuvo el Gran Premio en esa misma sección.] Recuerdo que Alejandro me llamó antes de ir, cuando estaba escogiendo festival para Amores perros, y me dijo: “¿Qué festival crees que es mejor?” Y le dije: “En el que ganas. No importa cuál sea.”

Rose: Gracias a los tres. Ha sido un placer tenerlos aquí. Ha sido lo que yo tenía la confianza que fuera y más. Sé que se van de esta mesa para recibir un premio. El trabajo de ustedes es extraordinario y espero que volvamos a reunirnos. No juntarnos, sin más, y a ver qué pasa. Gracias.

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